Cisne negro 24 diciembre 2010
Posted by vparcraneal in sólo pasa el tiempo.trackback
Caminaba junto a él disfrutando de aquella bonita y apacible mañana otoñal. El olor del aire, la humedad del ambiente junto al estanque, el sol tímidamente dibujando nuestras sombras, y el crujido de las hojas caídas, se combinaban perfectamente con la sensación fría de mis manos.
Llegamos al lago deslumbrados por el reflejo del agua y sus juegos, cuando divisé un cisne negro. Dormía plácidamente sobre las gélidas aguas, y parecía que nada perturbaría su tranquilidad. Me acerqué a observarle, y abrió un ojo. Durante unos segundos nos miramos, y volvió a esconder su cabecita entre su plumaje. Precioso.
- ¿Sabes que el cisne negro es signo de mala suerte?
- ¿Por qué? Es precioso.
- Lo es, pero en cierto modo, al ser un ave poco conocida se interpretaba como señal de mal augurio.
- Paparruchas. Algo tan bello no puede vaticinar mala suerte. Aparte, no creo en ello.
El cisne despertó y alzó su largo cuello. Nos miraba con recelo, pero no se movía de allí. A penas sus patitas se deslizaban suavemente sin alejarse.
En algún lugar de mi mente se despertó aquello. Mala suerte. Cantidad de recuerdos se agolpaban en mi pensamiento. Cuántos y cuántos vinieron al acecho mientras el cisne se peinaba sus plumas con ese pico rojo que destacaba entre ellas. Rojo. Sí. Destacaba sobre el negro, del mismo modo que cambió la racha. Siempre sucede así. Y en ese momento, sentí la tranquilidad que da la Experiencia, la madurez y el Tiempo. No hay mala suerte táctil, cada uno tiene que forjar su camino y sobreponerse a las rachas menos favorables para así levantarse con más fuerza.
Pobre cisne negro. En otra época hubiera sido ejecutado por mentes atrofiadas para evitar esa supuesta mala suerte. Le miraba mientras pensaba lo feliz que era en ese momento de estar junto a la persona que amo, así como el animal me miraba sin moverse.
Larga vida al cisne negro.

Comentarios»
No comments yet — be the first.